
18/03/26

Evangelio del día: Jn 5, 17-30
Cierra los ojos un momento y respira hondo. Siente tu cuerpo presente y tu mente abierta.
El Hijo no puede hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre… quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna.
Piensa en un momento reciente en el que tuviste que elegir entre dos caminos: uno fácil y otro que requiere más responsabilidad o valentía.
Pregúntate: “¿Qué me dijo mi voz interior? ¿A quién escuché para tomar esta decisión? ¿Y Dios qué te hubiera dicho?”
Por turnos, compartid con la persona a vuestra derecha una situación en la que haya una elección difícil que realizar (ejemplo: qué estudiar, si decir la verdad o no, si perdonar a alguien, decir que no a algo…). No es necesario dar detalles, solo expresar la idea. Escuchad con atención y respeto, sin interrumpir ni juzgar.
Todos juntos, en silencio o en voz baja, repetid: Hoy elijo escuchar mi voz interior. Guardad esa intención durante el día, recordando que cada elección construye tu vida y tu relación con los demás.