
Resucitar · 28 de abril de 2026

Resucitar, no es una piel envejecida que se estira en el quirófano,
sino una presencia que ilumina cada arruga con su historia,
no es un golpe en el alma que se anestesia con drogas,
sino una caricia que sana la memoria y la carne,
no es un desencuentro entablillado para salvar apariencias,
sino un abrazo infinito que teje las diferencias,
no es un robo a los pobres legalizado con indultos,
sino un fuego que separa la justicia de la escoria,
no es el oasis final para olvidar pesadillas,
sino un vino añejado en las bodegas del camino.
Porque todo lo que nos golpea a ti también te hiere,
y al abrirse en ti a la vida también en nosotros resucita.
(Benjamín González Buelta, sj)