
Hay que nacer de nuevo · 21 de abril de 2026

Nací una vez, a la luz, a la vida,
al ruido, a los olores, al calor y al frío,
a los abrazos, al hambre,
a los sabores, a la saciedad,
al gusto, a la música,
a la ternura,a los encuentros.
Después, pequeñas muertes
fueron matando sueños,
anhelos, inocencia y pasión.
Si tú tiras de mí, naceré de nuevo,
al reino y al evangelio, al amor y la esperanza,
a la voz de los profetas, a una misión.
Cada vez que muera, volveré a nacer.
La verdad se irá curtiendo en mil duelos.
El espíritu irá renovando mi yo gastado.
El agua viva lavará cada herida vieja.
Hasta esa muerte final, que será antesala
de un último nacimiento,
a la Luz, a la Vida, y al Amor.
Y esta vez ya para siempre.
Por José María Rodríguez Olaizola, sj