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FELICITACIÓN DE NAVIDAD

Queridas comunidades educativas de la Fundación Educativa Sofía Barat:

Hace unos meses nos dirigíamos a vosotros con el deseo de que este curso fuera realmente NUEVO, un curso en el que pudiéramos empezar a recuperar tantas cosas a las que hemos tenido que renunciar en este tiempo de incertidumbres y zozobras. Y en eso estamos, caminando despacio, pero sin dejar de hacerlo; recuperando tiempos y espacios perdidos, aunque no al ritmo que a todos nos gustaría. A lo largo de este trimestre la protección de la salud ha seguido siendo nuestra máxima prioridad, junto con el cuidado de las personas en todos los sentidos que constituye una de nuestras señas de identidad.

Renovamos nuestro agradecimiento a todos, familias, alumnado, educadores, equipos directivos… por este esfuerzo tan enorme y tan sostenido en el tiempo.

Queremos, felicitaros la Navidad como Equipo de Titularidad, así como hacer llegar a todos el recuerdo y la felicitación del Patronato de la Fundación, que sigue con interés y cercanía la vida y la evolución de nuestros centros.

Decía Barbara Dawson, Superiora General de la Sociedad del Sagrado Corazón, en su discurso de clausura del capítulo especial recientemente finalizado, que “esperamos junto a María mientras anticipamos un nuevo nacimiento, sabiendo que Dios ya se encuentra con nosotros, y aun así viviendo con expectativa, anhelo y esperanza de una vida nueva”. Pedimos para todos esta actitud que nos lleva a reconocer todo lo bueno que hay en nuestras vidas, a la vez que esperamos y nos comprometemos por un futuro mejor en el que Dios va delante de nosotros.

También el Papa Francisco nos invita a esa actitud de compromiso y esperanza: “

En este momento de la historia, marcado por la crisis ecológica y por los graves desequilibrios económicos y sociales, agravados por la pandemia del coronavirus, necesitamos más que nunca la fraternidad. Y Dios nos la ofrece dándonos a su Hijo Jesús: no una fraternidad hecha de bellas palabras, de ideales abstractos, de sentimientos vagos… No. Una fraternidad basada en el amor real, capaz de encontrar al otro que es diferente a mí, de compadecerse de su sufrimiento, de acercarse y de cuidarlo.

Este deseo de fraternidad basada en el cuidado de la vida es el que hemos querido expresar en nuestra felicitación de este año. En Navidad Dios abraza la vida, toda la vida y todas las vidas. Pero, como dice esa conocida oración “Dios no tiene manos, tiene solo nuestras manos para construir un mundo en el que reine la justicia”. Esta Navidad seamos los largos brazos de Dios que estrechan al mundo en un abrazo lleno de ternura.

Él ya nos ha dado su Vida para que la nuestra sea plena y abundante. ¡Feliz Navidad y un 2022 lleno de Vida!

EQUIPO DE TITULARIDAD

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